A pesar de seguir una dieta equilibrada, mantenerte activo y controlar el estrés, puede que algo se te escape a la hora de regular tus niveles de glucosa en sangre. En ocasiones la clave está en el microbioma intestinal.
Durante mucho tiempo, pensamos en el intestino como un sistema digestivo para descomponer los alimentos y absorber los nutrientes. Sin embargo, una nueva investigación está descubriendo que nuestro intestino podría estar funcionando como un segundo cerebro. Esto se debe a que las diminutas bacterias, virus y hongos que viven en nuestro intestino tienen un impacto directo en nuestro estado de ánimo e incluso en nuestro peso.
Por lo tanto, tal y como señalan varios investigadores, la microbiota intestinal podría estar relacionada con la forma en la que nuestro cuerpo gestiona el azúcar en sangre.
Mantener un microbioma intestinal sano
Para garantizar que tu sistema intestinal se mantiene fuerte y saludable, este debe contar con una amplia variedad de especies diferentes de bacterias beneficiosas. Estas contribuyen a digerir los alimentos, producir vitaminas esenciales y sirven de enlace con nuestro sistema inmunitario.
Por el contrario, un intestino enfermo carece de diversidad, esto suele ocurrir cuando las bacterias “malas” superan en número a las “buenas”. Este desequilibrio, también llamado disbiosis, es donde comienzan los problemas.
La labor de los microbios intestinales
Cabe señalar que el organismo no puede digerir la fibra, se necesitan bacterias intestinales para poder hacerlo. Estas consumen la fibra no digerible de los alimentos que se consumen y, en el proceso, producen ácidos grasos de cadena corta (AGCC).
En este sentido, los ácidos grasos de cadena corta mejoran la sensibilidad a la insulina, es decir, las células responden mejor a la insulina y pueden absorber la glucosa del torrente sanguíneo de manera más eficaz. Otro de sus beneficios destacado es el poder antiinflamatorio en el intestino.
De hecho, cuando el microbioma intestinal está desequilibrado, puede provocar una afección conocida como “intestino permeable”. Esto permite que las toxinas dañinas y las partículas de alimentos se filtren al torrente sanguíneo. En estos casos, el sistema inmunitario los ve como invasores extraños y puede llegar a crear un estado de inflamación crónica de bajo grado. Este es uno de los principales impulsores de la resistencia a la insulina.
La salud intestinal y el azúcar en sangre
Tú tienes el control para promover el confort de tu microbioma intestinal. La dieta y el estilo de vida en general son factores muy importantes. Además, los suplementos alimenticios pueden jugar un papel decisivo en al prevención y el tratamiento de afecciones relacionadas con la microbiota. También puedes recurrir a los mejores suplementos para el control de la glucosa u otras ideas para ayudar a mejorar tu microbioma intestinal:
-
La importancia de la fibra
Debes procurar que los alimentos ricos en fibra sean una prioridad en tu dieta, recurriendo a una variedad de fuentes. Ten en cuenta que hay dos tipos de fibra (soluble e insoluble). La primera es suave y pegajosa, se disuelve en agua (avena, frijoles, guisantes, manzanas, etc.). La segunda no se disuelve y actúa como una escoba, expulsando los desechos a través del sistema digestivo (trigo integral, frutos secos y muchas verduras).
-
Alimentos fermentados
Estos contienen bacterias vivas que pueden ayudar a aumentar los microbios beneficiosos en el intestino. Deben contener cultivos vivos y activos, como es el caso del yogur sin azúcar, kéfir, chucrut, kimchi y kombucha. Recuerda revisar las etiquetas de los alimentos para evitar los azúcares añadidos que pueden aumentar los niveles de azúcar en sangre.
-
Consume prebióticos
Estos tipos especiales de fibra son un manjar para las bacterias intestinales beneficiosas. Ideales para ayudar a que se multipliquen y prosperen. Algunos de los más comunes que están al alcance de toso son el ajo, la cebolla, los espárragos, los plátanos y los cereales integrales. Puedes combinarlos con alimentos probióticos para reforzar así tu salud intestinal.
-
Evita los alimentos procesados
Es tan importante aplicar buenas prácticas en tu alimentación como recordar aquellos ingredientes o alimentos que no te convienen. En este segundo apartado aparecen de manera unánime los procesados, las bebidas azucaradas y los edulcorantes artificiales. Todos estos pueden tener un impacto negativo en el microbioma intestinal, por lo que deberías limitar su consumo y sustituirlos por alternativas más saludables, como algunas de las que mencionamos en los apartados anteriores.
Conclusión
En resumen, el microbioma intestinal es un factor importante para tu salud general, incluso de cara al control del azúcar en sangre, aunque es muy común pasarlo por alto. Es importante consumir alimentos integrales ricos en fibra, incorporar opciones fermentadas a tu dieta y elegir un estilo de vida saludable.
Todos estos consejos te ayudarán a nutrir tu salud intestinal, manteniendo los niveles estables de azúcar en sangre y fortaleciendo tu bienestar general desde adentro hacia afuera.
Referencias
- Peyrot des Gachons C, Breslin PA. Salivary Amylase: Digestion and Metabolic Syndrome. Curr Diab Rep. 2016 Oct;16(10):102.
- Huang FY, Deng T, Meng LX, Ma XL. Dietary ginger as a traditional therapy for blood sugar control in patients with type 2 diabetes mellitus: A systematic review and meta-analysis. Medicine (Baltimore). 2019 Mar;98(13):e15054.











