¿Cómo afecta la suplementación con ácidos grasos omega-3 en la fisiología del ejercicio? Un equipo de investigación ha realizado un estudio al respecto, en el que analizan el potencial del omega-3 de cara a la mejora del rendimiento físico en el deporte.
Investigaciones previas descubrieron que un índice de omega-3 dos puntos porcentuales más alto se asociaba con una recuperación de la frecuencia cardíaca de 0,35 y 0,69 lpm mayor en hombres y mujeres, respectivamente. En este sentido, otros estudios han demostrado efectos positivos de la suplementación con omega-3, como una menor frecuencia cardíaca submáxima durante el ejercicio.
Suplementos con omega-3 para deportistas
Cada vez son más los atletas y deportistas que recurren a la suplementación para mejorar su rendimiento y reducir los niveles de cansancio y fatiga, antes, durante o después del entrenamiento.
En este caso, un equipo de investigadores realizó un ensayo clínico doble ciego, aleatorizado por bloques y con control paralelo. Concretamente, los participantes mantuvieron seis semanas de suplementación con Omega-3 rica en EPA o DHA. Tal y como publicaron en Frontiers in Nutrition, los autores detallaron que este complemento nutricional “alteró la fisiología del ejercicio submáximo en hombres aficionados entrenados en resistencia”.
El tipo de aceite de pescado utilizado como fuente de Omega-3 en ensayos previos ha variado, lo que podría haber contribuido a los resultados dispares. Además, el tipo de placebo puede influir, así lo sugieren los investigadores. Por ejemplo, el aceite de coco utilizado en este último ensayo no tenía un alto contenido de Omega-3 ni de Omega-6 para evitar la posible alteración de la absorción o incorporación de Omega-3:6 en las membranas.
Detalles del estudio con omega-3
Respecto a un estudio llevado a cabo con 55 atletas varones aficionados, de entre 18 y 50 años, de diversas disciplinas relacionadas con la resistencia, recibieron cápsulas de aceite de pescado. Cabe destacar que en el ensayo se utilizó un aceite con alto contenido de ácido eicosapentaenoico (EPA), compuesto por 1,8 g de EPA y 1,2 g de DHA al día; aceite de algas rico en ácido docosahexaenoico (DHA), compuesto por 2 g de DHA y 1 g de EPA al día; o un placebo de aceite de coco con 3 g de grasa al día durante seis semanas.
Además, se realizó una prueba contrarreloj (TT) de 24 km antes y después del período de suplementación. Después de este período se evaluaron la frecuencia cardíaca submáxima (FC), el índice de esfuerzo percibido (RPE), el índice de intercambio respiratorio (RER) y el rendimiento en la TT.
Como conclusión, los investigadores plantearon la hipótesis de que los niveles de Omega-3 aumentarían en los dos grupos de prueba, pero no en el grupo placebo. También destacaron que la FC disminuiría solo en el grupo DHA; y que el rendimiento en la TT aumentaría significativamente en los grupos de prueba en comparación con el placebo.
Por otra parte, la suplementación previa y posterior mostró cambios estadísticamente significativos en la fisiología del ejercicio submáximo. Asimismo, el cambio en los niveles de Omega-3 se correlacionó inversamente con la FC y el RPE.
Omega-3 para mejorar el rendimiento físico
En resumen, los suplementos de EPA y DHA aumentaron significativamente el índice de Omega-3, del 6% antes de la intervención a más del 8% después de la intervención, y el placebo no tuvo efecto. Ambos suplementos redujeron la FC y el RPE durante el ejercicio submáximo, y no se observaron cambios en el grupo placebo.
En el caso de la suplementación con EPA, esta fue la única que aumentó el RER, y no se observaron cambios en los grupos DHA ni placebo. Así mismo, el TT mejoró la FC, el RPE y el RER, pero no mostró ganancias significativas.
Debes saber que el estudio actual se limitó a participantes masculinos, lo que limita la generalización de los resultados. Los autores sugirieron que en estudios futuros se deberían incluir participantes femeninas, “esto podría examinar el impacto de los procesos metabólicos específicos del sexo”.
Por último, se ha demostrado que la suplementación aumenta significativamente el índice de Omega-3 y favorece la eficiencia cardíaca, aunque la suplementación con DHA no se tradujo en mejoras del rendimiento. Esto significa que “este estudio aporta más evidencia de que tanto el EPA como el DHA pueden alterar la fisiología del ejercicio submáximo, pero se requiere más investigación para determinar sus efectos en el rendimiento deportivo”, subrayaron los investigadores.
Referencias
- Blannin, A.; Boulton, G.; Thielecke, F. Six weeks of either EPA-rich or DHA-rich Omega-3 supplementation alters submaximal exercise physiology in endurance trained male amateurs. Front. Nutr. 2025. 12:1588421.
- Farrell, SW et al. “Higher omega-3 index is associated with more rapid heart rate recovery in healthy men and women.” Prostaglandins, Leukotrienes and Essential Fatty Acids, 2020 163.











