La Plataforma del Voluntariado de España (PVE) inicia una nueva etapa en su compromiso por fortalecer la inclusión social a través de la acción voluntaria, en un momento marcado por profundos cambios sociales y tecnológicos. Con el respaldo del proyecto europeo VERA, la PVE lanza líneas de trabajo que aspiran a transformar el voluntariado en un espacio aún más conectado con los derechos humanos, el aprendizaje juvenil y la construcción de una cultura de noviolencia en las relaciones sociales.
Este año, el foco está en dos áreas estratégicas: la participación juvenil en entornos universitarios y la digitalización del voluntariado. Ambos campos comparten una meta esencial: empoderar a las personas para que, desde el ejercicio libre de sus derechos y capacidades, contribuyan a una sociedad más justa y cohesionada.
Juventud, universidad y ciudadanía activa
La primera línea de trabajo reconoce el potencial del voluntariado como vehículo de aprendizaje experiencial y desarrollo personal entre los jóvenes. A través de una investigación participativa —con entrevistas, revisión documental y propuestas prácticas— se redactará un documento de recomendaciones que ayude a universidades y entidades sociales a integrar el voluntariado en sus modelos formativos. El objetivo es que las competencias adquiridas mediante la acción voluntaria sean reconocidas y valoradas como parte del crecimiento académico y ciudadano.
En este sentido, el voluntariado se erige no solo como práctica solidaria, sino como un ejercicio del derecho a participar activamente en la vida colectiva, promoviendo valores como la empatía, la cooperación y la noviolencia.
Transformación digital y acceso inclusivo
La segunda línea se dirige a abordar los retos que supone la digitalización. Acciones formativas como el curso ‘Transformación digital para analógicos’ buscan reducir brechas tecnológicas entre personas voluntarias y entidades, facilitando su integración en entornos virtuales de gestión y comunicación. Además, se trabajará en el reconocimiento de las competencias digitales adquiridas por quienes participan en actividades de voluntariado online, garantizando que estas aportaciones también tengan visibilidad y valor.
Este enfoque representa un avance hacia el derecho a la igualdad de oportunidades en el acceso al voluntariado, entendido como canal de participación democrática. La digitalización, en este marco, no es solo una modernización técnica, sino un medio para facilitar el compromiso social, la transparencia y la eficacia de las entidades.
El voluntariado como cultura de paz
El proyecto VERA propone una visión del voluntariado alineada con los derechos humanos y con el principio de noviolencia activa, entendido como actitud ética que promueve el diálogo, la cooperación y la resolución pacífica de conflictos. Al fortalecer la participación juvenil, ampliar el acceso digital y favorecer el reconocimiento institucional de las competencias adquiridas, se está contribuyendo a consolidar un modelo de relaciones sociales basado en el respeto, la equidad y la convivencia democrática.
En definitiva, la Plataforma del Voluntariado de España apuesta por una transformación profunda de la acción voluntaria: inclusiva, adaptada al siglo XXI y centrada en las personas. Un voluntariado que no solo ayuda, sino que transforma, inspira y empodera.











