El PP respalda la investigación a Montoro y defiende la regeneración institucional
En medio de la polémica judicial que envuelve al exministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, la vicesecretaria de Regeneración Institucional del Partido Popular, Cuca Gamarra, ha afirmado que el partido mantiene su compromiso con la transparencia y respeta el curso de la justicia. “Debe investigarse a quien se tenga que investigar”, señaló Gamarra este sábado durante la clausura de la Conferencia Política del PP celebrada en Ibiza.
Montoro se enfrenta a una imputación en el marco de una causa abierta en Tarragona, que investiga posibles pagos a su firma de asesoría fiscal, Equipo Económico, en relación con supuestas modificaciones legislativas beneficiosas para empresas privadas. A esto se suma información no oficial que sugiere que, bajo su dirección, el Ministerio de Hacienda pudo haber modificado un informe sobre la caja B del Partido Popular, con implicaciones en el conocido caso Bárcenas.
Gamarra: regeneración institucional sin excepciones
Desde la dirección del PP, Cuca Gamarra insistió en que el partido “respeta la actuación de la justicia” y que cualquier persona, independientemente de su cargo o trayectoria, debe someterse al escrutinio judicial si así corresponde. “La regeneración institucional empieza por no poner barreras a la investigación”, puntualizó, reafirmando que el partido no interfiere en los procedimientos legales y confía en el Poder Judicial.
Un partido que se quiere limpio y fuerte
La combinación de la defensa del sistema judicial, el compromiso con la regeneración institucional y el llamamiento a una mayoría ciudadana coloca al PP en una posición de reafirmación política ante las turbulencias internas. En palabras de Gamarra, el camino del partido pasa por consolidarse como una alternativa con sentido de Estado, dispuesta a asumir su responsabilidad ante los retos del país.
El PSOE intensifica sus críticas tras la imputación de Cristóbal Montoro

La ministra Diana Morant arremetió este fin de semana contra el Partido Popular, tras la imputación del exministro de Hacienda Cristóbal Montoro en una causa judicial abierta en Tarragona. El caso involucra a la asesoría fiscal fundada por Montoro, Equipo Económico, investigada por posibles pagos a cambio de legislación favorable a empresas privadas, lo que ha encendido el debate político.
El cinismo del PP con el «caso Montoro»
Morant calificó la situación como prueba de que “el cinismo del PP no tiene límites”, denunciando que mientras desde la derecha se han lanzado acusaciones como “mafia” al PSOE, ahora se acumulan imputaciones en ministerios clave durante los gobiernos de Aznar y Rajoy. En su intervención, apuntó que tanto Interior —por el escándalo de la policía patriótica— como Hacienda, bajo el mandato de Montoro, se han visto involucrados en procedimientos judiciales graves. “Gobiernan para sus amigos y les cobran por ello”, sentenció, aludiendo a las relaciones entre dirigentes populares y sectores económicos favorecidos legislativamente.
La ministra también reprochó la actitud del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ante el caso Montoro, acusándolo de guardar silencio y de “esconderse”, comparando su actitud con la del presidente valenciano Carlos Mazón, que fue fotografiado comiendo en un restaurante en plena situación de emergencia climática. Morant contrastó esta postura con la de Pedro Sánchez, quien —según recordó— acudió a Ferraz a asumir responsabilidades cuando se conoció la investigación a Santos Cerdán.
En el plano político, Morant criticó el acercamiento del PP a Vox, asegurando que los populares “compran todo el discurso de odio de Abascal” y que se han convertido en una “herramienta para que Vox gobierne nuestras instituciones”. Reprochó a Feijóo su supuesta dependencia del partido ultraconservador y afirmó que “ha hincado la rodilla porque sabe que su futuro político pasa por Vox”. Como contraste, defendió la posición firme del presidente Sánchez frente a presiones externas como la de Donald Trump sobre el gasto militar en la OTAN.
Estas declaraciones del PSOE ponen de nuevo sobre la mesa las tensiones entre los bloques ideológicos y la exigencia de responsabilidades ante casos que afectan a figuras de alto nivel. El caso Montoro, lejos de quedarse en lo jurídico, se ha convertido en terreno fértil para el cruce político, donde los socialistas pretenden subrayar su compromiso con la rendición de cuentas y señalar lo que consideran “doble vara de medir” del principal partido de la oposición.
Fuente: Servimedia



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