El magnesio desempeña un papel fundamental en más de 600 reacciones enzimáticas del cuerpo. Desde la salud cardíaca y cerebral hasta la función muscular y el bienestar general del cuerpo, las células necesitan magnesio para mantenerse fuertes y alerta.
No obstante, hay ocasiones en las que no es tan sencillo absorber el magnesio que ingerimos a través de los alimentos, por lo que los niveles pueden disminuir naturalmente con el tiempo.
Beneficios del magnesio
Se trata de un importante mineral que es fundamental para la regulación del metabolismo y el mantenimiento normal de la homeostasis. De hecho, el magnesio aporta un estado de equilibrio en todas tus células, tejidos, órganos y sistemas de tu organismo.
Concretamente, tus células utilizan el magnesio para ayudar a regular los niveles de calcio en el cuerpo, lo que interviene en una mejor densidad ósea y un sistema dental saludable. Asimismo, la salud cardiovascular depende de unos niveles normales de magnesio, ya que ayuda a mantener un ritmo cardíaco estable y unos niveles recomendables de presión arterial. Esto contribuye a la función vascular y endotelial.
Por otra parte, las células del sistema nervioso central, la intrincada red de nervios que recorre el cuerpo y la médula espinal, necesitan magnesio para mantener una comunicación adecuada entre las células nerviosas y musculares, lo que favorece las contracciones musculares saludables y el funcionamiento general del sistema nervioso.
En este sentido, el sistema cerebral necesita alimentarse de magnesio. Para ello, algunos suplementos nutricionales y ciertos alimentos se venden enriquecidos con este mineral. Se ha demostrado que el magnesio favorece la actividad de neurotransmisores como el GABA, asociado con sensaciones de relajación y calma. Esto significa que el consumo de magnesio podría intervenir de manera beneficiosa en tu estado de ánimo.
Las mejores fuentes de magnesio
El cuerpo no tiene capacidad para producir magnesio, por lo que su principal fuente debería provenir de alimentos ricos en magnesio. En general, la dieta mediterránea es una elección brillante, priorizando alimentos integrales y mínimamente procesados.
Algunos de los alimentos más recomendables por su alto aporte de magnesio son el pescado graso, las verduras de hoja verde, frutas como el plátano y el aguacate, semillas de calabaza, frutos secos e incluso el chocolate negro, entre otros también populares como las legumbres y los granos integrales.
Por el contrario, las dietas modernas se componen principalmente de alimentos muy sabrosos y altamente procesados que, salvo aquellos fortificados, suelen contener muy poco o nada de magnesio. De hecho, a pesar de comer plátanos y aguacates a diario es posible que tengas niveles insuficientes de magnesio que tu cuerpo pueda utilizar eficazmente. Esto puede estar relacionado con la degradación del suelo en el que crecen las frutas y legumbres, afectando su calidad a la cantidad de magnesio que obtienes de estos alimentos.
Por ello, es habitual que cada vez más personas recurran a suplementos dietéticos que ayudan a mantener los niveles saludables de magnesio.
Los mejores suplementos de magnesio
En primer lugar, debes consultar con tu médico antes de realizar cualquier cambio en tu rutina o recurrir a la suplementación a base de magnesio. De este modo, un profesional de la salud será el encargado de asesorarte acerca del mejor tipo de magnesio que se adapta a tus necesidades teniendo en cuenta las siguientes categorías:
- Salud integral: Si buscas mejorar la función cardiovascular, la densidad ósea y el bienestar general es preferible optar por un suplemento de glicinato de magnesio, de fácil absorción. El citrato y el óxido de magnesio también son formas populares que ofrecen beneficios para tu cuerpo.
- Salud cerebral: Nutre y fortalece tu cerebro con L-treonato de magnesio. Una excelente opción para promover la salud cerebral y la comunicación entre neuronas. Es una forma que favorece la memoria a corto plazo y promueve la agilidad mental.
- Manejo del estrés: El acetiltaurato de magnesio es una forma que contribuye a los niveles saludables del mineral en el cerebro, promoviendo un estado mental relajado y fomentando la calma.
¿Para qué sirve el magnesio y cómo aplicarlo?
Es fundamental seguir hábitos saludables durante tu día a día, sin importar la edad. Además de consumir alimentos ricos en magnesio, puedes incorporar estos consejos a tu rutina de bienestar:
- Dormir bien: Una buena higiene del sueño te ayuda a garantizar un sueño reparador, lo que revierte en una mejor salud física y mental.
- Practicar deporte: Diversifica tu rutina de ejercicios integrando levantamiento de pesas y ejercicios de movilidad, esto permitirá que tus músculos y tus articulaciones se mantengan saludables.
- Controlar el estrés: Recurre a ejercicios de respiración y a tu red de amigos y familiares para desconectar de las cargas de trabajo o emocionales. También puedes hacer manualidades o meditar para ser más resiliente y menos reactivo a la vida cotidiana.
- Hacer un chequeo médico: Los análisis de sangre regulares te pueden ayudar a saber qué está ocurriendo en tu organismo. Un seguimiento de biomarcadores importantes como el estado de colesterol y triglicéridos, la función tiroidea y hepática, la ingesta nutricional, incluyendo los niveles de magnesio.
Referencias
- Erem S, Atfi A, Razzaque MS. Anabolic effects of vitamin D and magnesium in aging bone. J Steroid Biochem Mol Biol. 2019 Oct;193:105400.
- Tangvoraphonkchai K, Davenport A. Magnesium and Cardiovascular Disease. Adv Chronic Kidney Dis. 2018 May;25(3):251-260.
- Liu G, Weinger JG, Lu ZL, Xue F, Sadeghpour S. Efficacy and Safety of MMFS-01, a Synapse Density Enhancer, for Treating Cognitive Impairment in Older Adults: A Randomized, Double-Blind, Placebo-Controlled Trial. J Alzheimers Dis. 2016;49(4):971-90.


