La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, lanzó este lunes un firme mensaje al PSOE: la prórroga del calendario de clausura de las centrales nucleares “no se puede producir”. En una entrevista en Radio Nacional de España, Díaz advirtió de que extender la vida útil de estas instalaciones violaría el pacto de coalición y sería “la primera vez” que uno de sus socios lo vulnerara.
Durante la conversación, recogida por Servimedia, Díaz defendió el marco acordado en 2021, que establece el cierre progresivo de las plantas nucleares antes de 2035. “El texto es claro a este respecto”, señaló la vicepresidenta, al tiempo que se negó a avanzar las posibles sanciones para el partido socialista si finalmente apoyase un aplazamiento. “No lo vamos a permitir”, concluyó.
La ministra aprovechó para cuestionar el papel de la energía nuclear en el sistema energético español. Criticó su peligrosidad y el elevado coste económico que supone mantener y desmantelar las infraestructuras. “Es un elemento disfuncional en nuestra red: peligrosa, carísima y ajena a los objetivos de descarbonización”, sentenció Díaz, subrayando la urgencia de acelerar la transición hacia renovables.
En esta línea, explicó las principales líneas de la política energética de su formación, Sumar. Defensa de la generación distribuida, impulso del autoconsumo y fomento de la competencia para combatir a los oligopolios fueron algunos de los ejes que destacó. “Queremos blindar el suministro para que España no sufra un proceso de desertificación energética”, afirmó, aludiendo a la necesidad de garantizar el acceso a la energía en zonas rurales y despobladas.
El debate sobre las nucleares ha cobrado fuerza en los últimos meses ante la escalada de precios de la electricidad y la dependencia del gas ruso. Varios barones socialistas, especialmente en comunidades con plantas próximas al cierre, han reclamado mantenerlas operativas más allá de los plazos establecidos. Sin embargo, la ministra Díaz recuerda que cualquier cambio requeriría el aval del Congreso y conllevaría la revisión de la Ley de Cambio Climático.
La tensión entre los socios del Gobierno se intensifica ante la inminente negociación de los presupuestos de 2026. La portavoz de Sumar ha reclamado al PSOE coherencia y lealtad para no dinamitar el pacto de progreso. “Si alguien piensa que las alianzas son de boquilla, está equivocado. Los acuerdos hay que cumplirlos”, enfatizó Díaz, quien aseguró que su partido no aceptará “ni un paso atrás”.
Fuentes oficiales del Ministerio de Transición Ecológica, que dirige el también vicepresidente ecológico, han respaldado la posición de Díaz. Señalan que prorrogar la vida de las nucleares comprometería los objetivos de la Unión Europea en materia de emisiones y podría penalizar a España en los mercados de carbono. Además, advierten del coste extra que supondría afrontar el desmantelamiento en un futuro más lejano.
Mientras tanto, sectores económicos y sindicatos mantienen posturas divergentes. Algunas patronales del norte de España defienden la continuidad de las centrales para preservar la actividad industrial y el empleo en las comarcas nucleares. Por su parte, varias organizaciones ecologistas han aplaudido el rechazo de la vicepresidenta al “lobby nuclear” y solicitan una hoja de ruta más ambiciosa hacia el 100% renovable.
El calendario previsto contempla el cierre de las plantas de Santa María de Garoña en 2024, Almaraz I y II en 2027 y 2028, respectivamente, y Ascó I y II entre 2029 y 2030. La clausura de Cofrentes en 2030 y Vandellós II en 2035 completaría el proceso. Cualquier modificación de estas fechas exigirá una reforma legal y el consenso de las formaciones que sostienen al Ejecutivo.
Fuente: Servimedia











