SAN JOSÉ / MADRID — Desde tierras costarricenses nos llega la sentida noticia del fallecimiento de don José Luis Abarca Méndez, figura clave en la historia del siglo XX de Costa Rica, cuyo legado trasciende fronteras. Nacido el viernes 30 de septiembre de 1927 en San Gabriel de Aserrí, y fallecido el 15 de julio de 2025 en Pérez Zeledón, este hombre forjado en la humildad, que conoció la orfandad y la pobreza desde niño, terminó siendo uno de los pilares silenciosos de la democracia costarricense.
FUE ALCALDE
Don José Luis fue más que un funcionario municipal y exalcalde de Pérez Zeledón (1980–1986). En los años convulsos de la Guerra Civil de 1948, colaboró estrechamente con el entonces comandante revolucionario José Figueres Ferrer —más tarde tres veces presidente de la República— brindándole apoyo logístico vital. Según documentos y testimonios históricos, fue en una propiedad rural de don José Luis donde se ocultaron armas, municiones y pertrechos esenciales que permitieron a las fuerzas figueristas resistir y consolidar el orden democrático que aún hoy distingue a Costa Rica.
ESPAÑA LE RECUERDA
Este episodio también resuena en la memoria histórica de España, país donde Figueres Ferrer visitó en varias ocasiones, incluyendo un viaje en 1985 donde fue nombrado «Hijo Predilecto de Barcelona«, según Diario Digital Nuestro País. Aunque sus padres eran catalanes, él no nació en España, sino en Costa Rica.
En España ‘don Pepe’ llegó a compartir anécdotas sobre aquel joven costarricense valiente, que sin uniforme ni rango oficial, salvaguardó armas y esperanzas en un momento crítico para la nación tica. «Aquel campesino fue más estratega que muchos oficiales», dijo alguna vez Figueres en tertulias madrileñas, según rescatan crónicas de la época.
Don José Luis fue sepultado el miércoles 16 de julio en el Cementerio Central de Pérez Zeledón, tras una Misa en la iglesia del Calvario. Deja un legado ejemplar y una familia de once hijos, quienes heredan no sólo su memoria, sino su honra. Desde España,rendimos homenaje a un héroe modesto que, desde la trinchera del silencio, ayudó a edificar una democracia.











