Falla el cordón sanitario y Vox se hace de un lugar en la Mesa del Congreso

España El martes Por
La vicepresidencia cuarta será ocupada por el diputado de la ultraderecha Ignacio GIl Lázaro. El PSOE se asegura en total tres puestos, igual que Unidas Podemos. El PP logra dos y Ciudadanos no consigue representación.
Ignacio GIl Lázaro, por EFE
- Fuente: EFE.

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La extrema derecha sí tendrá finalmente representación en la Mesa del Congreso después de que haya fracasado el intento de conformar un cordón sanitario por parte de la izquierda. El rechazo de Vox al acuerdo planteado por el PP que se prestaba a ceder votos al partido de Santiago Abascal para que tanto la formación extremista como Ciudadanos tuvieran asientos en el órgano de gobierno de la Cámara Baja no ha dejado finalmente a la extrema derecha fuera de la Mesa. Con solo sus propios votos Vox ha logrado una vicepresidencia, la cuarta, que la ocupa el diputado Ignacio Gil Lázaro. 

Se trata de un veterano diputado de la Comunidad Valenciana que ha estado más de tres décadas en la Cámara Baja primero con Alianza Popular y después con el PP y que finalmente en mayo 2018 abandonó la formación conservadora para incorporarse a Vox, informa Laura Galaup. Al marcharse aseguró que tomaba esta decisión por la "deriva" de la formación que presidía Mariano Rajoy.

Aunque se justificó con estas declaraciones, en realidad su situación dentro del partido no era fácil porque había perdidos apoyos internos tras la caída en desgracia de Rita Barberá, una de sus principales valedoras en la Comunidad Valenciana. Tanto en las elecciones de 2015 como en las de 2016 la dirección de los populares valencianos lo dejó fuera de los puestos de salida. 

El PSOE se hace en total con tres puestos de la Mesa, igual que Unidas Podemos. El PP logra dos, Vox se queda con uno y Ciudadanos no consigue representación, a pesar de que su candidato a la secretaría, José María Espejo-Saavedra ha recibido más votos que los de su propio partido. En el último momento, los socialistas y el grupo confederal han arrebatado un puesto a la extrema derecha en la Mesa sumando sus votos –y los de otras fuerzas como ERC o JxCat– para designar a Javier Sánchez Serna –diputado del grupo confederal– como secretario con más papeletas que las 52 del partido de extrema derecha.

Esa jugada no ha sido posible en el caso de las vicepresidencias porque la prioridad de los socialistas ha sido lograr la primera para Alfonso Rodríguez de Celis. En el caso de las secretarías, el PSOE no tenía interés en el orden por lo que el reparto de sus votos con los del grupo confederal y el resto de formaciones se ha podido dividir más al no necesitar sumar más que el PP. 

Fuentes de Unidas Podemos señalan que para lograr los votos necesarios para desbancar a Vox han precisado de la participación de los diputados de ERC, PNV, JxCat, EH Bildu, Más País y la CUP. Las negociaciones por parte del grupo confederal las han llevado Txema Guijarro y Pablo Echenique, quienes han hecho las cuentas para garantizar los votos necesarios que dejaban sin un puesto en la Mesa a Vox.

Las conversaciones para la composición de la Mesa se han prolongado hasta prácticamente el último minuto. Ciudadanos acusa al PSOE de haberse bajado del acuerdo en el último momento. Según su versión, había un entendimiento que incluía también al PP, que se quedaría con tres puestos en la Mesa y uno para Ciudadanos dejando fuera a Vox. Sin embargo, esa aritmética ponía en riesgo que los socialistas consiguieran la vicepresidencia primera, que en la anterior legislatura cedieron a Gloria Elizo (Unidas Podemos).

Fuentes de la dirección del PP han culpado por su parte a los socialistas de que Vox entre en la Mesa del Congreso. Su puesto lo ha logrado, según los populares, "tras renunciar el PSOE al 'cordón sanitario' para asegurarse la Vicepresidencia Primera".

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